Psicologia a Granollers i Barcelona

Blog de Xavier Oñate. Web professional a www.viucreix.com

Tag: inteligencia emocional

Deixar vagar la ment ens fa infeliços

Les menjada dollapersones passem al voltant del 46,9% de les nostres hores de vigília pensant en coses diferents de les que estem fent, i aquest “somiar despert” normalment ens fa infeliços, segons revela un estudi realitzat per la Universitat de Harvard i publicat a la revista Science.

A diferència d’altres animals, els éssers humans dediquem molt temps a pensar en esdeveniments que van tenir lloc en el passat, que podrien succeir en el futur o fins i tot imaginant successos que mai passaran. I aquest sembla ser un mode de funcionament habitual del cervell. “Una ment humana és una ment que vaga, i una ment que vaga és una ment infeliç”, asseguren Matthew A. Killingsworth and Daniel T. Gilbert. “La capacitat humana de pensar en alguna cosa que no està succeint en el present és un èxit cognitiu que té un alt cost emocional”, afegeixen.

Per dur a terme el seu estudi, els científics van desenvolupar una aplicació per a iPhone (disponible a http://www.trackyourhappiness.org/) i van contactar amb més de 2000 voluntaris per conèixer en cada moment on eren, què feien, en què pensaven i el grau de felicitat que experimentaven en cada moment. D’aquesta manera van aconseguir reunir una gran base de dades en temps real sobre els pensaments, sentiments i accions d’una àmplia gamma de persones, a les que l’aplicació formulava una sèrie de preguntes de forma aleatòria al llarg del dia. Les dades obtingudes revelen que, de mitjana, els participants dedicaven prop de la meitat del seu temps lliure a deixar vagar la seva ment, excepte quan practicaven sexe. I que eren més feliços fent exercici o conversant que descansant, treballant o fent servir un ordinador.

Resum de la investigació en pdf (en anglès): www.wjh.harvard.edu

Article d’Elena Sanz. en espanyol a Muy Interesante:

Educant en les emocions i l’empatia: Toshiro Kanamori.

Pensant en els altres. Un fabulós reportatge que demostra que a l’escola no només s’han d’ensenyar continguts curriculars, sinó també la Vida en sí mateixa i la canalització d’emocions i sentiments que formen part de casdascún dels infants.

Mestres, educadors, mares, pares… despertem!!

 

El bizcocho de marihuana: receta para disfrutarlo.

bizcocho-de-mariaLa vida que la mayoría de personas vive está llena de trampas mentales. Una de las principales trampas es el miedo. En gran medida sentimos miedo a cosas, situaciones o experiencias que no están sucediendo en el mismo momento que se siente esta emoción. Es decir, que la mayoría de las veces se siente miedo (o rabia o cualquier otra emoción) por anticipar una situación (proyección al futuro), o por pensar en una situación del pasado no resuelta. Esto es, que aquí y ahora se tiene una emoción o un sentimiento por algo que no está existiendo ni aquí ni ahora.

Las personas atentas responderán algo así como “claro, si lo imagino y lo pienso, entonces lo siento y lo noto”. Aquí radica la clave del sufrimiento, la angustia y la ansiedad permanente ( y de muchos malos entendidos y discusiones): cuando el pensar e imaginar situaciones determinadas nos desconecta del momento presente, nos suele llevar a vivir situaciones poco agradables. Si el miedo a “algo” nos paraliza y dejamos de actuar temiendo algo horrible que pueda suceder, difícilmente podemos avanzar.

Por ello, a menudo recomiendo, en algunas situaciones que quedan bloqueadas por emociones como el miedo, usar el método científico básico: plantear una hipótesis y realizar pruebas para refutarla (demostrar que es falsa).

Planteo esta reflexión tras la experiencia que me relató un conocido. Este chico llevaba 4 meses saliendo con su novia. Al estar al inicio de la relación, la prudencia y falta de confianza estaban a la orden del día.

El tema es que a la novia la operaron de un brazo y pasó una semana convaleciente en casa. El chico pensó que, para ayudar a calmar el dolor y pasar un rato divertido, cocinaría un bizcocho de marihuana para, el fin de semana, compartirlo con la novia. Pero entonces surgieron las dudas: ¿Le hará gracia la propuesta?, ¿Pensará que soy un drogadicto? , ¿Cómo reaccionará ante tal oferta?, ¿Cómo reaccionaré yo según la reacción que ella haga?, ¿ le hará efecto? ¿Le sentará bien?

Había cocinado un viernes por la tarde un bizcocho de marihuana para calmar el dolor de su pareja y pasar un buen rato juntos, y se pasó casi todo fin de semana angustiado, ansioso y preocupado por la supuesta respuesta de su pareja. En vez de preguntar, se interrumpía el deseo pensando.

Para las personas con tendencia al bloqueo, este tipo de reacción mental (o rayada mental) es muy habitual. El motivo es lo de menos (puede ser el bizcocho de marihuana, alguna experiencia del pasado de dudosa ética, prácticas sexuales que rompan la rutina, o cualquier otro asunto que genere inseguridad o vergüenza de ser planteada).

En el caso planteado, el miedo y la anticipación de un supuesto futuro que él no podía controlar, convirtieron al buen bizcocho en un mal rollo. He aquí la paradoja.

Por eso es necesaria, en muchas situaciones cotidianas, la actitud que se toma con el método científico: plantear una hipótesis y probar de refutarla. Es una forma práctica de salir de círculos neuróticos. En este caso, la simple pregunta de “¿Has probado alguna vez la marihuana? o ¿Qué te parecería si cocino un bizcocho analgésico? habría permitido al cocinero conocer el punto de vista de su novia y valorar la conveniencia de ir a comprar los ingredientes.  Ahora bien, si esto fuese tan fácil todo el mundo lo haría (y los psicólogos tendríamos menos trabajo).

Qué lo impide? Depende de cada persona en particular; prefiero no entrar en generalismos. En este caso, el miedo al rechazo, el miedo a dar una mala imagen y el miedo a ser juzgado, entre otros, impedía plantear una cuestión básica en el entendimiento de dos personas.

Así pues, la clave para romper los círculos viciosos está, no tanto en saber qué se tiene que hacer, sino en darse cuenta de qué no lo permite hacer (¿qué me impide preguntarle esto o aquello?). A fin de cuentas, vale la pena pararse un momento y darse cuenta de qué produce más tranquilidad: saber la verdad y actuar conscientemente a partir de ella, o darle vueltas mentales y emocionales a situaciones que podrían pasar pero son simples “y si” sin comprobar.

La receta para disfrutar del bizcocho, del tipo que sea, pasa, entonces, por vivir el presente, satisfacer nuestras necesidades (incluso las mentales) teniendo en cuenta la de los demás, y preguntar, preguntar y preguntar para vivir desde la verdad. ¡Buen provecho!

© Xavier Oñate Pujol 2014

Disminuir la ansiedad con inteligencia emocional

re_centauryHas tenido alguna vez un ataque de ansiedad? Parece como si las paredes te encarcelásen. El corazón comienza a acelerarse, las manos sudan, la respiración se vuelve superficial y te das cuenta de la opresión en la garganta o la boca del estómago. Estos son algunos de los síntomas físicos que acompañan a la reacción emocional que llamamos ansiedad. En su forma más extrema, la reacción de ansiedad se transforma en un ataque de pánico, y eso es verdaderamente aterrador.

La ansiedad puede afectar a cualquier persona en algún momento de su vida, pero para muchas las reacciones de ansiedad son tan graves que en realidad acaban desarrollando una fobia a los ataques de pánico y la ansiedad, y el problema se intensifica aún más a medida que tienen más miedo de tener un ataque de ansiedad.

Según el psicólogo Estadounidense Peter Strong, hay una serie de principios que hay que tener muy presentes para gestionar la ansiedad con mayor eficacia.

Todas las reacciones emocionales son impulsadas por patrones repetitivos de pensamientos, basadas en creencias interiores sobre uno mismo y el entorno. Esto se conoce como “estructura cognitiva de la emoción”. Es el diálogo interno (popularmente llamado “rayada mental”) que te dices interiormente a ti mismo y que distorsiona completamente las percepciones de uno mismo y del mundo.

La Terapia Cognitiva (TCC) intenta ayudar a tomar conciencia de estas creencias tan arraigadas y los patrones de pensamiento negativo. Cuando descubres este diálogo interno negativo el terapeuta puede empezar a ayudar a cambiar estas creencias y patrones de pensamiento en una forma más positiva y basada en la realidad, evitando crear miedos irracionales.

Este es un primer paso muy efectivo hacia el éxito de la gestión de la ansiedad. Sin embargo, hay algo aún más fundamental que debe hacerse y que se enseña durante la terapia de atención plena: Cambiar tu relación con los propios pensamientos.

Sabías que Tú no eres tu mente?

Tú no eres tus pensamientos ni las emociones que éstos generan. Los pensamientos y emociones están en nosotros, pero no son nosotros. Desgraciadamente nuestra costumbre es identificarnos ciegamente con nuestros pensamientos y creencias y otras formaciones mentales que surgen debido a creernos que somos lo que pensamos y sentimos. A menudo, esto se describe en la psicología budista como estar “hechizado” por las formas de pensamiento que surgen del hábito. La mente te lanza literalmente un hechizo que te convierten en el pensamiento o la emoción que aparece. En la teoría de la atención plena, de esto se le llama identificación con los pensamientos. Por sí mismos, los pensamientos y las creencias no tienen ningún poder si no te identificas ciegamente con ellos y evitas caer bajo su “hechizo”.

La atención o conciencia plena nos permite romper el hábito de la identificación. Si surge un pensamiento generador de ansiedad, aprendemos a reconocerlo, conscienciarlo, pero evitando convertirnos en él. Aprendemos a sostener el pensamiento o la emoción conscientemente tal como es, sin reaccionar descontroladamente a él. Porqué si reaccionas a ese pensamiento o emoción de miedo, sin darte cuenta la alimentas y lo haces más grande y fuerte.

Paradójicamente, si no reaccionas al pensamiento o sentimiento de miedo, éste no tiene de qué alimentarse, por lo que empieza a perder fuerza y poder, iniciando su proceso de auto-disolución. Ninguna emoción puede sostenerse por sí misma sin que la alimentes a través de la identificación con ella y la posterior reacción mental.

La práctica de esta actitud ante los miedos y ansiedades que puedas tener no sólo te permiten experimentar estados de mucha más paz interior, sino también conectarte con tu poder interno y la confianza en ti misma y la vida.

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