Psicologia a Granollers i Barcelona

Blog de Xavier Oñate. Web professional a www.viucreix.com

El perverso narcisista en el eneagrama

eneatipos eneagramaAprendiz de lo segundo y un poco más aprendido de lo primero, uno de mis intereses en los últimos meses ha sido el de cómo y donde encajar al perverso narcisista en el eneagrama. ¿Es un E8, un E6, un E2? Consciente de que mi conocimiento es limitado, pienso que lo mejor que puedo hacer es aportar una semilla a la comunidad, para que con la experiencia y conocimiento de otras personas, ésta germine, crezca y -me gustaría- dé frutos de los que nos alimentemos todos.

Para los que aún no lo conozcan, el eneagrama es un sistema de clasificación de 9 tipos básicos de personalidad, con 3 subtipos cada uno, y sus interrelaciones. Claudio Naranjo, a través de Oscar Ichazo, es quien ha realizado un trabajo más profundo en el conocimiento y difusión de este sistema taxonómico. <<Este mapa dinámico e interactivo muestra la forma básica que tenemos de percibir y organizar la realidad; la forma como vemos la vida. No es una colección de rasgos sino que alumbra aquello que está en la raíz del propio estilo, a las estrategias internas que gobiernan y dirigen nuestros actos; nuestros miedos y deseos más profundos”>>(1).

Y para los que tampoco lo conozcan, el Perverso Narcisista es un “maltratador de guante blanco” (definición de cosecha propia) o un “Santo maltratador Inmaculado (tomada de la periodista Mireia Suero). Lobo con piel de cordero, se trata de una persona encantadora, amable y atenta de cara a los demás (y contigo, al comienzo de la relación) pero que en un momento dado (normalmente cuando no satisfaces su ego) pasa a mostrar su “alter ego”, su cara más cruel e insensible: tergiversa la realidad, te miente, engaña, manipula, menosprecia, acusa, culpabiliza, desacredita… y ejerce un abuso de poder por la confianza que previamente le habías dado. Después de encantarte (hipnotizarte) y atarte, pasa a destruirte para alimentar su narciso.

Partiendo del excelente trabajo de Jean-Charles Bouchoux (2) en su libro “Los perversos narcisistas” Ed. Arpa, y previamente del psicoanalista J-P Racamier, podemos comprender que la perversión narcisista en un mecanismo psíquico de defensa que consiste, muy resumidamente, en volver loca a la víctima para evitar la propia locura. Desprecia a su víctima, la desacredita y le hace creer que lo que sus sentidos perciben es erróneo; la culpa de forma exclusiva de los problemas que tienen negando cualquier responsabilidad sobre ellos (o como mucho se justifica) y atribuye toda la maldad a su víctima. De este modo, el PN queda limpio y sin cargo de conciencia. Es un maltrato que no deja rastro físico, pero es devastador a nivel emocional y psicológico.

Pues bien, ¿en qué eneatipo encaja un perverso narcisista? A día de hoy, la conclusión a la que he llegado es que puede encajar en varios de ellos, y pienso que posiblemente lo haga en casi todos (el E9 es el que podría quedar fuera). Porque la perversión narcisista, hasta donde hoy sé, no es una “personalidad, sino un ajuste (bastante desajustado, ciertamente) para preservar la integridad psíquica del “yo”, por lo que esta defensa se puede desarrollar sobre varios tipos de personalidad. Este mecanismo de defensa es un intento de “ser alguien” haciendo que su víctima “no sea nadie”. Dado que la autoestima del PN está por los suelos, a pesar de las apariencias de ser alguien imprescindible (como buen narcisista), necesita sentir y constatar que “vale algo”, y lo hace fagocitando a otro/a que vale ese “algo” (su víctima) haciéndole creer que “no vale” nada, si no es gracias a él/ella.

A continuación expongo características de algunos eneatipos (o sus subtipos), extraídos de libros y páginas web, que reflejan características que se manifiestan en la perversión narcisista. Estaré encantado de recibir opiniones constructivas, experiencias personales, ampliación de información, así como aportaciones sobre otros eneatipos.

Comenzamos por el Eneatipo 7, la Gula:
<<Aunque tocado por el sentimiento de culpa, trata de escaparse distrayendo la atención del otro (y la propia) de sus fechorías. Las armas que utiliza para encantar y obtener el perdón y la aprobación del otro son la astucia y la seducción (la autoindulgencia es su fijación). Se complace de sus logros, confundiendo la astucia con la inteligencia. Hacer que el otro caiga en sus redes le devuelve una valoración narcisista de sí; no está interesado en conocer el sentimiento real del otro; su búsqueda constante es el sentimiento de satisfacción producto de sus propias habilidades.>> (3)

<<Es un hábil manipulador de las palabras, sobrepasando sinuosamente los límites de su conocimiento, seduciendo mediante su intelecto ya que tienen tendencia a convertirse en maestros al instante sin ni siquiera haber forjado una base.
Se lo podría comparar con un “Encantador de Serpientes”: a los charlatanes les gusta influir sobre los demás mediante el consejo, manipulan a través de las palabras, ponen “trampas” a la gente y hacen que esta lleve a cabo los proyectos del persuasor.
El Siete es el Eneatipo más narcisista del Eneagrama: si bien se dice que tanto el Tres y en menor medida el Dos son Narcicistas, el Siete les gana a estos dos Eneatipos por varios cuerpos. Son también los más difíciles de tocar espiritualmente, ya que se han creado una estructura de ego que parece a sus ojos ser un estado iluminado.
Tienden a ser muy exigentes: cuanto mayor es su ansiedad más im­pacientes se muestran con los demás y consigo mismos; nada ocurre con la suficiente rapidez, nada satisface sus necesidades. Mantenerse en movimiento significa rechazar el sentimiento de culpa y no lamentar sus actos. Por lo general, no desean herir a nadie, pero sus defensas les hacen difícil reconocer el dolor que causan, o darse cuenta de que lo causan. Impulsiva y ciegamente, van tras cualquier cosa que les prometa satisfacción inmediata, sin considerar el precio de sus im­pulsos.
El Subtipo de Auto-Conservación es el más terrenal y más sexual. Se parece más al Ocho Social , pero no llegan a tener la visceralidad del Ocho, ya que los Siete son mentales. Para este Siete, la palabra clave es “Familia”, a nivel de “Clan”o “Ghetto”. Establecen una especie de vínculos “mafiosos” con la gente que aman. Protectores con su familia y sus amigos, los ven como una extensión de sí mismos. Son muy astutos y persuasivos, como el Zorro de las fábulas.
El Subtipo Social es el que menos parece Siete, ya que sacrifica su Gula en pos de un Ideal Social. Su pasión es el “sacrificio”. Quieren ser Santos y buenos. Necesitan ser vistos como niños buenos. Te viven hablando de sus sacrificios. Su Narcicismo esta más oculto. Son más generosos y serviciales que los otros Siete. Astuto con cara de “chico bueno”, siempre consigue lo que quiere.>> (4)

Vistas estas descripciones, parece que un Eneatipo 7 en su peor estado encajaría en el perfil que estamos tratando. Aún así, continuaremos con el Eneatipo 2, el Orgullo. La descripción de transformación a la luz del eneagrama que hace Paolo Baiocchi en “27 personajes en busca del Ser” de C. Naranjo, me ha resultado muy reveladora. Refleja aquellas personas que necesitan ser necesitadas y que, si no lo consiguen, podrían hacérselo pagar muy caro a su víctima.

<<La construcción de una imagen de sí luminosa y exaltada debe ser alimentada por la necesidad de ser amado y adorado por el otro. Su orgullo necesita que el otro le considere indispensable e insustituible, sin tener conciencia de en qué medida, en realidad, es él mismo quien depende del otro. […] En su familia, el niño E2 ha sido fuente de alegría y plenitud. Tuvo, a menudo, el rol de aliviar dolores o carencias, e iluminar las sombras de la familia. Este  rol tan difícil no representó para él un reconocimiento auténtico o un valor, sino que fue la única forma que encontró para ser visto, pero se convirtió en una masiva defensa contra el dolor por la humillación de haber sido usado. La gran satisfacción narcisista de ser “la luz de los ojos de mamá” para los niños, o de papá para las niñas, se paga con la imposibilidad de cumplir un rol propio.
[…] Se podría definir al E2 como un “especialista del enamoramiento”, situación que hace que se sienta vivo. No puede evitar conquistar personas y territorios […]. Estar en el centro de la atención, o bien ocupar un lugar privilegiado le da la seguridad de que no será abandonado.>> (Naranjo Op. Cit.)

<<Un 2 social necesita ser alguien, y para poder ser alguien necesita utilizar más su mente. Al tratarse de una persona que quiere ser importante para poder alimentar su orgullo, debe ser capaz de seducir al entorno social, volviéndose un seductor de grupos, un ser distinguido. […]
El 2 social se sitúa por encima de sus padres de una manera no autoritaria, sino ambivalente. Por una parte adopta el rol de autoridad, por la otra quiere adquirir de la autoridad todo el poder para brillar. […] A nivel psiquiátrico, cuando un dos social entra en una crisis psicótica suele ocurrir que delira en un sentido maníaco creyendo frecuentemente -por lo menos en nuestra cultura- que es la reencarnación de Jesucristo […] caracterizada por la pseudogenerosidad, por la idealización interior del cariño y por un sentimiento de superioridad. […] Normalmente, ocurre una colusión incestuosa con el padre. En numerosos casos, la madre suele estar deprimida o es abandonadora o infantil, y requiere del hijo que ejerza un rol genitorial, mientras que el padre pone al hijo en un rol de paridad o de superioridad. Este desorden inicial, que persiste también en la vida adulta, crea un problema de límites y de falta de claridad en los roles. Así, el dos social se relaciona en modo poco claro con las personas, portándose amistosamente y luego poniéndose arriba como figura de contención, o a veces pidiendo también ser contenido. En este caso es necesario desarrollar con el dos social mucha claridad en relación a la definición de los roles, prestando especial atención al respeto de los límites.
El dos social muestra un narcisismo basado en la competición territorial y sexual. La necesidad de distinguirse y conquistar en estos ámbitos es la consecuencia de un desplazamiento de la autoestima afectiva hacia la autoestima territorial. […]
Un importante cambio terapéutico en el dos social ocurre cuando deja de tratarse a sí mismo como un neurótico y comienza a notar el daño que es capaz de hacer a los demás: esto significa descubrir la propia naturaleza criminal […] Quien presenta una estructura de carácter criminal tiende a imponer sus propias reglas a los demás de forma implícita o explícita. Una estructura criminal con carácter agresivo se impone a través de la fuerza; quien, al revés, tiene un carácter manipulador, consigue el mismo objetivo gracias a instrumentos de control menos visibles. En relación con los demás la estructura criminal tiende a desequilibrar en favor propio la compensación entre dar y recibir. El cambio terapéutico para estas personas consiste en darse cuenta de cómo tienden a ocupar una posición de poder y de control sobre los otros y de cómo intentan sacar ventaja sobre los demás. […] A un dos social le sirve desarrollar el sentido de culpa […] Le sirve también dejar de encontrar buenas justificaciones para cada acto no ético cometido. Un cambio en este sentido consiste en desarrollar la capacidad de recibir críticas y desnudar sus motivaciones profundas.
Cada criminal -nos dice Perls- posee una vida secreta y una vida de cobertura, que muestra a los otros y que representa una cara social aprobable para evitar las penas de la ley. En las estructuras criminales existen toda una serie de intenciones escondidas, vividas en secreto e invisibles a los otros. La intención secreta del dos social consiste en hacerse adorar, en alcanzar el poder y el éxito individual. La fachada social, por el contrario, consiste en mostrarse cálidos y relacionales, dispuestos a ayudar en modo magnánimo y fiel. Un cambio importante consiste pues en hablar honestamente, revelando las propias intenciones egoístas, confesando las propias acciones no éticas y mostrando las propias partes de profunda vulnerabilidad. […]
Bajo una estructura narcisista como la del E2 social hay un organismo que sufre, sea a causa de las heridas y las emociones alteradas de la infancia, sea por la falta actual de conocimiento y satisfacción de las propias necesidades, debida a la inversión de casi toda la energía en mantener los procesos narcisistas. […] En cuanto a la conciencia, no al considera y no la ve en la medida en que no considera ni ve las necesidades y emociones de otras personas: el orgulloso tiene tan poco en cuenta el corazón de los demás como el suyo propio. […] Un ingrediente de esta estructura consiste en la tendencia a creer ciegamente en las propias ideas y mapas cognitivos, y enunciarlos con tal sentido de certeza y de verdad que se obtiene un efecto seductor poderoso con las personas débiles e inseguras. Otro modo de seducir consiste en disfrazar esta competición secreta de pseudocompasión. […] Toda la estructura narcisista del rasgo se funda sobre la negación de las emociones del otro […] de igual modo, también se le niegan al otro sus necesidades, que no aparecen como importantes en el teatro de la conciencia del individuo orgulloso.>> (Baiocchi, en Naranjo Op. Cit.)

Es posible que el E8 (la Lujuria) en un estado desintegrado sea el que manifiesta más comportamientos perversos y crueles. En la red he leído que el actual presidente de los Estados Unidos manifiesta este eneatipo. Es un hombre (y su equipo) despótico, que deslegitimiza, está cargado de prejuicios y clivajes, desacredita, niega lo que ha dicho,  se justifica, culpa a sus críticos de ser la causa de todos los males, se cree sin límites y pretende estar por encima de la Ley. Muchas de sus actitudes con aquellos que lo cuestionan son las que lleva a cabo un perverso narcisista con su víctima. Y las actitudes con aquellos que lo apoyan también: les dice lo que quieren oír, se presenta como salvador, cambia sus argumentos en función de lo que le conviene, etc.

<<El E8 no tiene capacidad empática. Considerando que no tiene contacto con sus emociones, el vínculo con los demás puede ser muy fuerte e intenso no porque sea sensible a las necesidades del otro, sino más bien porque está movido por la compulsión a defender a quien le pertenece. Debido a esta falta de empatía respecto de la relación afectiva (sentimental o de amistad), no tiene conciencia del modo en que llega a someter a sus allegados, y no se preocupa del juicio de los demás; toma contacto con la culpa con mucha dificultad. Es autónomo y, a menudo, despótico y prepotente. Su motivación no es mostrarse superior sino obtener la satisfacción de sus necesidades.>> (Naranjo Op. Cit.)

<<El Jefe o eneatipo 8, es una persona arrogante y lujuriosa que pretende en todos los casos, tener la razón. Habrá de imponerla a través de la humillación, el sarcasmo, la ironía y la intimidación, si fuese necesario. Es la personalidad que reza “la causa justifica los medios” lo cual significa que nada le detendrá con tarde obtener su propósito. Frente a la resistencia, defenderá con pasión su punto de vista. Una discusión es algo estimulante para él, por lo cual no la evita, por el contrario, la aviva en pos del desafío que significa demostrar su poder.
Temerario, toma lo que quiere.  Dominante, competitivo, intenso en todos los aspectos de su vida: trabajo, sexo, bebida, comida. Son Posesivos y territoriales: las cosas, las personas, las empresas (aun gubernamentales) les pertenecen.
Lamentablemente nuestro país, se ha convertido en una mata de eneatipos 8. Son los niños que crecen en medio de la violencia y mañana saldrán a cobrarle al mundo su falta de ternura y compasión hacia ellos. Es el líder sindicalista, es el líder barrial o el pandillero que genera admiración en sus observadores quienes prefieren copiarlo por la admiración que genera su poder y alcance económico, dada la carencia de mejores modelos a seguir. Es el niño que tiene que trabajar a destiempo, que sufre abuso de los mismos padres y al dormir su sensibilidad, se convierte en un adulto tiránico, agresivo, implacable que no siente culpa o remordimiento frente a sus actos.>> (5)

Y para acabar de matizar,  <<El 8 Subtipo Social, con su “amistad congraciadora”, es el que menos parece Ocho, ya que posee un manto de simpatía y amistad. Es el Lobo disfrazado de cordero. Son más idealistas, quieren conseguir cosas para un fin bueno, pero no reparan en los medios. Para ellos, “El fin justifica los medios”. Es el “Justiciero” del Eneagrama. Suelen manejarse con códigos de mafia: La pasión está puesta en la complicidad “yo estoy por ti y tú estás por mí”, para ellos la amistad equivale a una alianza de sangre cuya traición se paga con la muerte…Hacen un culto de la palabra “compadre”. Generalmente, se los ve más en la Politica, a diferencia del Ocho Conservación que se dedica más al mundo Corporativo.>>(6)

Con todo, iré ampliando la información (tengo interés por los E3 yE6) agradeciendo de antemano las aportaciones que hagan l@s lectores/as.

© Xavier Oñate Pujol Febrero 2017

Referencias:

(1) Psicoen.blogspot.com.es
(2) Bouxoux, J-C. Los perversos narcisistas. Arpa Editores.
(3) Naranjo, C. 27 personajes en busca del Ser. Ed. La Llave.
(4) PobreNiñoPijo (Tribulaciones de un 3 sexual)
(5) Kirssy Lorenzo
(6) PobreNiñoPijo
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2 Comments

  1. Es fundamental tener información de estos depredadores emocionales. Gracias!

  2. Gràcies per compartir. No coneixia l’eneagrama i trobo que pot ser un bon instrument com a base per a l’autoconeixement personal així com per poder entendre el món que ens rodeja d’una manera més clara.

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